Impresoras 3D: Juguete nuevo en casa!

Hola a todos!

Me ha tocado cumplir años en cuarentena y, para darme una alegría, la madre de los corderos me ha regalado algo que siempre he querido pero que realmente no sabía hasta dónde le iba a dar uso. Una impresora 3D!

La impresora que me «ha caído» es la Artillery Sidewinder X1, un pedazo de cacharro con un volumen de impresión de 300X300X400mm. Ya pondré algo más específico sobre la impresora, pero ahora quiero detenerme en otra historia: ¿Para qué podemos querer una impresora 3D en casa?

Pues bien, tras un par de meses con ella os voy a contar mi experiencia. Nada más llegar, lo primero que me tocó fue pedir ayuda para montarla 😂

A ver, esta impresora en concreto es sencilla de montar y en menos de una hora está listo pero, llamadme loco, montar estos temas que no conozco de nada me imponen respeto. Tras montarla, poner el filamento en su sitio y enchufarla, tocó hacer la primera impresión: el cubo de ejemplo de la Artillery. Y ahí estuve, casi todo el rato viendo cómo se movía hipnóticamente la impresora y poco a poco salía un cubo.

Mi pequeño soldado imperial

Tras esto y hacerme amigo de Thingiverse (en esa web puedes encontrar prácticamente de todo de forma gratuita) empezó la fiesta. Lo primero de todo, configurar la impresora. Bajarme el Cura para imprimir (viene un programa ya con la impresora, pero la mayoría de la gente que conozco recomienda este). Una vez metidos los settings que busqué por internet, empecé a quemar filamento: Que si un soldado imperial de starwars, una figura de Ironman, dinosaurios y muñequitos para que jueguen los críos… de todo. De un día para otro la casa se convirtió en una máquina de juguetes!.

Tras los primeros días de locura 3D, me di cuenta de que mi hijo mayor tenía rota la hélice de un helicóptero de playmobil y me dije: ¿Existirán hélices ya diseñadas y podré arreglar la hélice? y la respuesta fue si! en una horita más o menos teníamos el helicóptero como nuevo!

Que luego digan que esto no es útil 🙂

En este momento, la cabeza te cambia. Ya no piensas en comprar cosas que te faltan o se rompen. piensas en «construirlas». Quieres un soporte para cargar el movil? Pues qué mejor que uno con diseño de supercargador de Tesla. Tienes los cascos tirados por la mesa? Pues a imprimir un soporte chulo para sujetarlos en la mesa. Las puertas de tu casa se cierran por la corriente? Fabriquemos unos topes!

El momento álgido llegó hace unos días. Tuve que cambiar una cubierta de la rueda de mi hijo que estaba ya desgastada hasta el hilo y qué hice? Imprimí una rueda nueva? Noooo eso ya no 😂 … Pero sí que imprimí las palanquitas para poder meter y sacar la cubierta de la llanta. en nada, 40 minutos, tenía listas las herramientas que no tenía porque las tengo en el pueblo.

Gracias a la impresora, no te faltarán nunca herramientas!

Y así con todo. desde tuercas, tornillos, reglas, piezas de playmobil, vias de trenes de BRIO… Todo lo que pienses, lo puedes crear. Y si jugueteas un poco con el diseño 3D, ya las opciones son ilimitadas. Cualquier cosa que pienses será tuya.

Y si no, mira este vídeo. Un padre se dedicó a imprimir un lamborghini en 3D… REAL! A ver, en 3D sólo está el chasis pero… queda muy bien! 

 

Así que como conclusión, una impresora 3D es un cacharro que, realmente, es totalmente innecesario pero una vez que lo tienes, es IMPRESCINDIBLE!

Bueno, ahora os dejo que voy a ver si me empiezo a fabricar un Porsche 😂