Mamá gamer al habla

Muy buenas a todos. Aquí la primera nota de la menos gamer de la casa, aunque también he hecho mis pinitos. Mis inicios fueron con la consola de cartuchos Nintendo (bueno, la copia) que me regalaron en mi Primera Comunión en 1992. Haciendo este post he descubierto que se llamaba NASA. Cuando me la regalaron tenía 10 años y aquello me pareció la bomba. De hecho, recuerdo que no la había pedido (o en esa época no se pedía y te regalaban lo que la familia quería???) No lo se.

Estas cosas tecnológicas entraban con fuerza y ya no queríamos la típica muñeca de Comunión, aunque también me la regalaron y ahí la tengo, todavía metida en su caja.

Pues eso, la NINTENDO!!! Le leche. Con sus dos mandos y 2 juegos!!!

El más conocido y que ha llegado en plena forma hasta ahora era el Super Mario Bros 3, aunque la verdad es que no se me daba especialmente bien y creo que nunca fui capaz de pasarme todos los mundos que había en el juego, jejeje. Y lo de salvar a la princesa, …, pues creo que tampoco… 

También tenía otro cartucho de varios juegos, en donde el más conocido era (la copia de) Street Fighters y el Battle City. Este último me encantaba. Creo que, en este, es en donde pasaba más horas, y que sí fui capaz de pasármelo entero. Muy entretenido romper los bloques tu tanque y evitar ser frito por el enemigo.

La pena de todo esto, es que, con las teles nuevas, ahora no somos capaces de volver a conectarla a pesar de lo apañado que es mi marido para estas cosas. Y la verdad es que ya me gustaría pasar algún rato como en los viejos tiempos con las amigas en casa, que no todas tenían consola y era la novedad de venir a la mía. Habrá que buscar la manera, ahora que mi hijo, el mayor, empieza a entrar en este mundo (con mucha más fuerza de la que he tenido yo nunca).

También os diré que yo tampoco era especialmente activa en esto de los videojuegos ya que lo mío eran más las muñecas. Pero nada de Barbies, yo de Nancy! De hecho, acabo de descubrir que mi Nancy Mi Primer Baile de 1988 es una reliquia de valor incalculable!!!!! Es de las pocas Nancies que se movían. Venía con un cassete con varias canciones, que todavía tengo, y bailaba al escucharlo. Eso recuerdo porque la verdad es que le hemos puesto pilas y no se mueve (otro trabajito para mi maridín).

 

Ahora me debato entre venderla o guardarla de recuerdo ya que creo que mis niños, muy chicos ellos, no la usarían más que de garrote para pegarse entre ellos. Y es una pena.

Así que aquí ando. Tratando de moderar las ansias del niño mayor de entrar en este mundo de los videojuegos, a costa de los juegos de toda la vida, y la felicidad (y orgullo) del padre de las criaturas para que sean gamers de provecho. Seguiremos informando de mis avances (o no). Saludos.